El Coraje: ¿Como aprender de Odín?

El coraje, la virtud para combatir el miedo

Odín en Yggdrasil

Las nueve noble virtudes odínicas no coinciden exactamente con la categorización estándar de sus homólogos en psicología evolutiva, pues estos conceptos son asignados y etiquetados por un tipo de sociedad determinada. Nuestra sociedad actual muestra una enfermiza inversión de valores que caracterizan a todas las sociedades decadentes y no olvidemos que una sociedad solo es el reflejo del alma individual. Partiendo de estos preceptos vamos a analizar lo que significa el coraje para el hombre y la mujer odínica.

El coraje que demanda la aceptación del destino  forma parte de la materia prima que constituye al héroe, es su “fundamento último”, pero no vayamos a pensar que el héroe es un recuerdo atávico del pasado que se extinguió con la modernidad, no, se encuentra también en figuras torpes y que, seguramente, se hubieran declarado en situaciones normales a sí mismos como pusilánimes ,pero hay un momento en la vida de cada hombre en que a este se le revela para siempre quién es y quién ha sido, ese es el gran momento en que descubrimos a Odín, donde Él realmente se revela dentro de nosotros y por eso llegamos a ser conscientes de ello.

Aunque se le suele dar el mismo significado a las palabras “coraje” y “valentía”, vamos a distinguir algunos detalles sutiles:

  • en el coraje, el Odinista realiza una aceptación del miedo, una responsabilización para conseguir afrontarlo, una autoconfianza en nuestros actos y en el reconocimiento de los propios límites.
  • en la valentía podemos entrever la necesidad de demostrar algo, de aparentar lo que no somos o de obtener un reconocimiento por parte de los demás.

El coraje procede de un lugar más profundo, más interno, sereno y consciente, mientras que la valentía es más superficial, vacía e impulsiva. Reconocer los propios miedos no es cobardía, es una manera de tener confianza en uno mismo y saber que tenemos la posibilidad de enfrentarlos.

 El cobarde especula, piensa con la cabeza porque necesita seguridad; el valiente piensa con el corazón y se arriesga. Al corazón le gusta arriesgarse, el corazón es esperanza y sueña con el futuro; pero a la cabeza le gusta calcular, o mas bien le gusta “deambular”.

Un hombre apocado cree vivirá siempre
si evita el combate;
pero la vejez no le dará tregua
aunque el dardo no le alcance.
Havamal, 16

La sociedad judeocristiana nos ha enseñado a ser “miedosos” nos ha inculcado una serie de miedos a través de la educación, mensajes cotidianos, con los medios de comunicación, y estos han logrado que olvidemos en parte nuestro coraje para hacerles frente y superarlos.

  • El temor a Dios es una idea presente en todas las religiones abrahámicas:
  • La Iglesia católica considera el temor de Dios como uno de los dones del Espíritu Santo
  • “¿A mí no me temeréis?” dice Jehová. ¿No os amedrentaréis ante mí?” (Jeremías 5:22).
  • Servid a Jehová con temor y alegraos con temblor (Salmo 2:11).
  • “Se prosternan ante Allah con los ojos llenos de lágrimas” (al-Isra’ 17: 109).
  • “Temed, pues, a Dios tanto como podáis”. El Sagrado Corán (64:16

No sin motivo, el “temor a Dios”se ha relacionado con el síndrome de Estocolmo, en el que los rehenes sienten una conexión y un afecto por aquellos que los capturaron. En este caso el secuestrador es Jehová/Dios/ Alláh

El coraje es la fuerza de voluntad que todo individuo tiene capacidad de desarrollar y estimular. No es lo mismo, sin embargo, tener coraje que ser temerario ya que esto último puede ser parte de uno como cualidad natural o rasgo de carácter. Para comprender esto último es fundamental incorporar el concepto de la conciencia de finitud (el-ser-para-la muerte de Heidegger), incorporar la muerte a nuestras vidas nos salva y nos distancia de ella. Solo así nuestra dimensión temporal adquiere significado y así podemos proyectarnos hacia la trascendencia.

Es fundamental “anudar” y direccionar el coraje hacia un fin con determinación y valor. Es decir, estar dispuesto a hacer a pesar de uno mismo algo que sea significativo, capaz de generar un efecto positivo. La debilidad no es otra cosa que un modo inauténtico del Ser. Es no reconocernos como personas que se definen a través de sus actos en relación a otro, que no es sino uno mismo. Es escapar a la libertad para ser esclavos de modos alienados de nuestro ser.

“Solo a través del coraje alimentaremos nuestra existencia del bálsamo que calme nuestro grito ensordecedor de la muerte”

Coraje es la firme resolución frente al futuro desconocido por nosotros.  El Odinista que está lleno de coraje:

– Actúa siguiendo sus convicciones y creencias frente a cualquier peligro o dificultad (valentía).

– Vive su vida de acuerdo a sus valores personales y se responsabilizan de quienes son y de lo que hacen (integridad).

– Se mantiene firme a pesar de los obstáculos y visualiza sus metas hasta el final (perseverancia).

– Y abraza a la vida con alegría y entusiasmo (Si a la vida).

Escucha a Odín y aprovecha los momentos de peligro. Se conoce a una persona y una situación de manera totalmente distinta cuando su hacienda y su honor, su vida y la muerte, uno mismo y sus seres más queridos están en peligro en todos y cada uno de sus movimientos. Desempolva tu instinto heroico y vivirás para siempre

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